La decisión del Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional de declinar al tribunal de tránsito la solicitud de medida de coerción contra Carlos José Troche Rodríguez, conocido como «Nino Dólar», reactivó el cuestionamiento ciudadano sobre cómo responde la justicia en casos de alto impacto. El imputado está acusado de provocar la muerte de dos personas en un accidente ocurrido en la avenida Abraham Lincoln.
El magistrado Rigoberto Sena se declaró incompetente para conocer el caso y remitió el expediente al tribunal de tránsito ubicado en la Casa del Conductor, en la avenida Rómulo Betancourt. Según explicó la abogada de los familiares de las víctimas, Jhoanna Liriano, el juez sostuvo que no era el tribunal natural para conocer la solicitud de prisión preventiva presentada por el Ministerio Público, al considerar el hecho como un simple accidente de tránsito.
Fuera del Palacio de Justicia, la reacción de los familiares de Wilmer Rodríguez y su hija Wilkaren Rodríguez marcó el contraste entre el trámite judicial y la percepción de desprotección. Entre lágrimas e indignación, gritaron: «¡Asesino, asesino! ¡Queremos justicia!» y denunciaron que el caso no debió ser enviado al tribunal de tránsito. «Aquí en este país no hay justicia; si hubiese sido un pobre infeliz, lo conoce Atención Permanente», expresaron, mientras el imputado, bajo estrictas medidas de seguridad, con chaleco antibalas y casco protector, guardó silencio.
