Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió este domingo el este de Japón, incluida Tokio, y dejó al menos 12 heridos leves, además de afectaciones ferroviarias en el área metropolitana. Aunque no se emitió alerta de tsunami, el impacto inmediato volvió a trasladarse a los servicios que usa la población, con retrasos y suspensiones temporales mientras se realizaban inspecciones.
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó en X que el sismo se produjo alrededor de las 2:00 hora local, con epicentro en el sur de la prefectura de Ibaraki, donde también se registraron fuertes sacudidas en los 23 distritos de Tokio y en Ibaraki, Saitama y Chiba. La Agencia Meteorológica de Japón indicó que el temblor tuvo una profundidad de 68 kilómetros y descartó riesgo de tsunami, mientras las autoridades locales reportaron nueve heridos leves en Saitama y tres en Kawasaki, según Kyodo.
En paralelo, la Autoridad de Regulación Nuclear señaló que no detectó anomalías en la central de Tokai No. 2 y TEPCO dijo que no se habían confirmado impactos en sus principales instalaciones. Aun así, la JMA pidió mantener la precaución ante la posibilidad de un terremoto de intensidad similar durante la próxima semana, especialmente en los próximos dos o tres días, una advertencia que mantiene bajo vigilancia la respuesta institucional y la capacidad de sostener servicios en un país que sigue en alerta tras el sismo de magnitud 7,1 del 28 de julio.
