Rafael Méndez puso en duda la Consulta Nacional por el Futuro de la Educación al afirmar que el país ya conoce con claridad las deficiencias del sistema y cuenta con diagnósticos suficientes. El ex diputado y dirigente de la Fundación Padrinos de la Educación y el Desarrollo en Bahoruco consideró que la discusión no está en abrir más debates, sino en resolver la ausencia de gobernanza, la falta de continuidad en las políticas educativas y el escaso control sobre las acciones del sindicato de los maestros.
Méndez aseguró que los docentes tienen garantizados sus empleos y otros beneficios, aunque cuestionó que no exista una mayor conciencia sobre su papel como educadores. Como ejemplo, mencionó el caso de una maestra contratada en una escuela de Fe y Alegría que optó por trasladarse a una escuela pública, porque en el primer centro había más control, rigor y mayores exigencias. También señaló que en comunidades del sur, y en otras zonas del país, alumnos, padres, madres y tutores piden pagos para asistir a reuniones escolares, pero luego salen a protestar cuando un estudiante reprueba una materia o un curso.
El ex diputado negó que en escuelas de Bahoruco e Independencia haya conflictos raciales por la presencia de niños haitianos y afirmó que existe respeto. A la vez, reclamó que los directores de escuelas, liceos y colegios tengan autoridad para disciplinar los centros, en una advertencia sobre el deterioro institucional que, según dijo, sigue sin una respuesta efectiva pese a que los problemas del sistema ya están identificados. “Sin educación no hay nada”, expresó durante una entrevista con el periodista Fausto Rosario Adames.
