La expansión de los servicios financieros digitales está empujando a las entidades financieras a operar con riesgos para los que los controles tradicionales ya no alcanzan, advirtió Nicolás Franco, presidente ejecutivo de Latam y España en Socorro Partners. En el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el XXIV Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), celebrado en Boca Chica, sostuvo que el fraude digital, la suplantación de identidad y la ciberdelincuencia obligan a revisar con urgencia los modelos de gestión y cumplimiento.
Franco alertó que ya no basta con entender la tecnología si no se comprende el riesgo que trae consigo. “No se puede prevenir lo que no se entiende. Si no entendemos los riesgos, no los vamos a poder prevenir”, dijo, al describir un escenario en el que las cuentas mula, el phishing y los correos creados exclusivamente para cometer fraudes están ganando espacio en un sistema que migró con rapidez hacia lo digital.
También señaló que herramientas como la biometría, la geolocalización y el análisis de datos pueden reforzar la prevención, aunque advirtió que requieren nuevos mecanismos de monitoreo para detectar comportamientos inusuales. En ese marco, la revisión de los programas de cumplimiento y de prevención de lavado de activos vuelve a colocarse como un tema de fiscalización para el gobierno dominicano, Hacienda y el Congreso, en momentos en que la digitalización avanza más rápido que los esquemas diseñados para procesos presenciales.
