Este domingo, el presidente Luis Abinader dejó inaugurado el túnel de la Plaza de la Bandera, una infraestructura soterrada de 1.02 kilómetros en la intersección de las avenidas Gregorio Luperón y 27 de Febrero, que el Gobierno dominicano presenta como parte de la respuesta al histórico embotellamiento de esa área del Distrito Nacional. La apertura se hizo dentro del cronograma anunciado por el mandatario luego de su visita de supervisión en diciembre de 2025.
La obra enlaza la rotonda de la Plaza de la Bandera con las avenidas Gregorio Luperón e Isabel Aguiar y la autopista 6 de Noviembre, y se integra al desnivel de Pintura, inaugurado en octubre de 2025. Con ambas infraestructuras, la administración de Luis Abinader afirma que completa un corredor vial prometido como solución estructural, un planteamiento que ahora queda sometido al tránsito cotidiano y a la rendición de cuentas sobre su alcance real.
El proyecto tuvo un presupuesto oficial de RD$ 2,575 millones, aunque el texto también registra recursos adicionales de Aerodom que llevaron la cifra consignada en Transparencia Fiscal a RD$ 1,265.2 millones. Solo en el primer trimestre de 2026, la Dirección General de Presupuesto reportó una asignación de RD$ 695 millones, lo que colocó la obra entre las de mayor inversión estatal en ese período. Ese nivel de gasto vuelve a poner sobre la mesa la vigilancia de la ejecución, los resultados y las prioridades del Gobierno en una intervención que el oficialismo exhibe como emblema de gestión. Carolina Mejía no es mencionada en el texto fuente.
