La economía cubana estaría dominada por GAESA, el conglomerado militar que, según explicó a Infobae Emilio Morales, presidente y CEO de Havana Consulting Group, desplazó a las instituciones civiles y consolidó una estructura estatal sin contrapesos. A juicio del analista, el grupo se hizo con sectores altamente rentables sin rendir cuentas ni someterse a auditorías o controles estatales tradicionales, lo que profundizó un esquema de opacidad en áreas centrales de la vida económica.
Morales señaló que GAESA asumió el control de corporaciones como CIMEX y ETECSA, además de concentrar el mercado dolarizado, el turismo, las remesas y el sector inmobiliario. Añadió que esa apropiación de recursos estatales desvió fondos que debían ir a servicios públicos básicos, en un escenario marcado por deterioro social, crisis energética y apagones prolongados. Según su planteamiento, el cuadro evidencia el costo social de un modelo en el que el poder económico y político queda concentrado sin fiscalización efectiva.
El consultor relacionó también ese proceso con la pérdida de confianza en el régimen, la resistencia interna y señales de fractura dentro del sistema. En esa misma línea, mencionó el llamamiento del general Rafael del Pino a los militares para que no repriman las protestas, así como el ofrecimiento de ayuda humanitaria de Estados Unidos y la posibilidad de un cambio político en el corto plazo. Su diagnóstico se centra en el contraste entre el control absoluto del aparato militar y el deterioro de las condiciones de vida de la población.
