Nacional

Santo Domingo acoge presentación de la autobiografía de Juan Bolívar Díaz con un llamado al periodismo como freno al poder

mayo 18, 2026 · Redacción
Santo Domingo acoge presentación de la autobiografía de Juan Bolívar Díaz con un llamado al periodismo como freno al poder
Foto: acento.com.do

El acto destacó una trayectoria asociada a la democracia y la justicia social, en un momento en que la vigilancia ciudadana sobre las instituciones vuelve a cobrar protagonismo.

La puesta en circulación en Santo Domingo del libro autobiográfico de Juan Bolívar Díaz estuvo atravesada por una idea reiterada: el periodismo como instrumento de compromiso público y de vigilancia democrática. En el acto, Francisco Álvarez subrayó la trayectoria del periodista como una referencia de ejercicio ligado a la democracia y la justicia social, mientras Fausto Rosario Adames participó en la actividad en su condición de director de Acento.

Álvarez detalló que la obra sigue la vida de Díaz desde el batey donde nació hasta su trabajo en la embajada de República Dominicana en México, donde permanece actualmente. Al citar una frase del propio libro —»Entendía y entiendo el ejercicio del periodismo como un producto de una verdadera vocación social»—, destacó una visión del oficio que no separa al periodista de su responsabilidad como ciudadano.

Su intervención también recordó episodios que muestran el costo de ejercer un periodismo incómodo para el poder. Álvarez evocó su formación en los años 60, la cobertura de la Guerra Civil de 1965 desde El Diario, su salida del país por razones de seguridad, la dirección de Última Hora y de espacios como La Noticia Viva en Radio Cristal, así como la rueda de prensa del 1 de julio de 1968, después de la cual una bomba destruyó su vehículo y lo llevó de nuevo al exilio. Además, mencionó su etapa de estudios en México, la entrevista con el guerrillero Síncaso y su paso por el Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales y el Colegio Dominicano de Periodistas, desde donde promovió la Ley 148 de 1983. El repaso convirtió la presentación del libro en una advertencia sobre la necesidad de proteger el periodismo crítico y de exigir instituciones capaces de responder al escrutinio público.