Desde las 12:00 del mediodía de este martes, Jarabacoa continuaba sin servicio de energía eléctrica, en una interrupción que volvió a poner el impacto ciudadano en primer plano: preocupación entre residentes, malestar en comerciantes y labores diarias alteradas en hogares y establecimientos.
La extensión del apagón terminó descargando numerosos inversores eléctricos, con consecuencias directas sobre la actividad comercial y la vida cotidiana del municipio. El episodio reabre el contraste entre la necesidad de mejorar la estabilidad del suministro y el costo inmediato que asumen los usuarios mientras esperan que vuelva el servicio.
Frente a la situación, el director general de Edenorte, Gustavo Martínez, indicó que se trabajaba en la subestación eléctrica de Jarabacoa y que esas labores estaban ya en su fase final, con el objetivo de restablecer el suministro. Mientras tanto, los residentes seguían a la espera de que la intervención no solo devuelva la energía, sino que se traduzca en una mejora real y comprobable de la estabilidad eléctrica en la localidad.
