Con un mensaje de tono religioso, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió este viernes a los cuestionamientos por la operación militar en Haití, adonde fueron enviados refuerzos para apoyar la búsqueda y rescate de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos tras una emboscada de pandillas. Hasta el momento citado en la nota, no había confirmación pública sobre el paradero de los compatriotas.
En sus redes sociales, Bukele aseguró que “Dios nos concederá la victoria” y afirmó que, cuando eso ocurra, quienes hoy advierten sobre los riesgos cambiarán su discurso. Sus declaraciones llegaron en medio de críticas y advertencias de sectores que alertan sobre el peligro de la operación e incluso plantean que el mandatario podría estar cayendo en una trampa o marchando hacia un “Waterloo”.
El gobernante también sostuvo que es de conocimiento público que las bandas armadas en Haití realizan sacrificios humanos, y dijo que la misión ha sido encomendada a Dios porque los efectivos desplegados son creyentes. Así, la misión multinacional de apoyo a la seguridad en Haití vuelve a quedar bajo escrutinio, mientras el discurso oficial insiste en la victoria y la crisis de violencia e inseguridad en ese país, junto con la desaparición de los cuatro técnicos, mantiene abiertas las dudas sobre el costo y los riesgos reales del operativo.
