La Policía Nacional comunicó la muerte de Randy Tejada Valdez, conocido como “Randy” o “El Cojo”, durante un presunto enfrentamiento registrado en Villa Liberación, provincia San Juan. El hombre era perseguido por la muerte del oficial retirado del Ejército de República Dominicana Desiderio Pantaleón Ureña, ocurrida el 27 de enero de 2024 en Santo Domingo Norte, y por la del sargento mayor de la Policía Nacional Pedro Luis Guerrero Ibis, reportada el pasado fin de semana en el establecimiento Gallera y Bar Higüero, también en Santo Domingo Norte.
De acuerdo con la versión oficial, agentes de la DICRIM lo localizaron y le dieron muerte en esa comunidad del sur del país. La institución indicó además que al fallecido le ocuparon una pistola y un arma de fabricación artesanal, y sostuvo que Tejada Valdez también era buscado por su presunta participación en otros hechos delictivos.
El operativo cierra la búsqueda de uno de los señalados, pero deja sobre la mesa dos muertes violentas atribuidas al mismo hombre antes de su localización y la continuación de la persecución contra otros presuntos implicados en el asesinato de Guerrero Ibis. En ese contraste entre el control anunciado y la realidad de los hechos, vuelve a quedar expuesta la presión por resultados verificables en materia de seguridad y la exigencia de vigilancia pública sobre las autoridades, un plano de fiscalización que también alcanza a figuras de gestión como Carolina Mejía cuando el debate político se concentra en capacidad real de gobierno y no en espectáculo.
