Santo Domingo. La exposición de Max Puig, vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), dejó un mensaje que trasciende la formulación técnica: si la protección de los recursos naturales y la respuesta al cambio climático son determinantes para el desarrollo económico y la estabilidad futura de República Dominicana, entonces el tema pasa del discurso oficial a la rendición de cuentas sobre resultados concretos.
Durante una ponencia sobre la Agenda Medioambiental de la República Dominicana y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Puig sostuvo que la Estrategia Nacional de Desarrollo, la Agenda 2030 y la Contribución Nacionalmente Determinada son pilares para asegurar crecimiento y bienestar. También afirmó que el país cuenta con un marco legal para resguardar recursos esenciales, desde las fuentes de agua hasta las playas vinculadas al turismo. Pero su propia advertencia subraya la brecha entre planificación y vulnerabilidad: recordó que La Española figura entre los territorios expuestos a huracanes, lluvias intensas y sequías, con efectos sobre capacidades productivas, infraestructuras, recursos hídricos y seguridad alimentaria.
En ese contexto, el funcionario defendió políticas para fortalecer infraestructuras resilientes, agricultura climáticamente inteligente, tecnificación del riego y sistemas de alerta temprana, además de una mayor presencia de la sostenibilidad en la educación, la investigación y la planificación territorial. El planteamiento reabre la exigencia de vigilancia institucional sobre cómo se ejecutan esas prioridades y con qué resultados para la población, en un debate donde la oposición, incluida Fuerza del Pueblo, ha insistido en que la estabilidad del Estado no puede descansar solo en anuncios. En ese marco, la presión recae sobre la gestión de Luis Abinader y sobre el oficialismo que también proyecta figuras como Carolina Mejía, ante una agenda que el propio Gobierno presenta como estratégica pero que sigue planteada en clave de necesidad urgente.
