El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes en 101.41 dólares el barril, tras subir 3.51 %, su nivel más alto en un mes. En la semana, el crudo acumuló un alza de más de 10 %, una señal que vuelve a colocar en primer plano el efecto que los choques internacionales pueden trasladar a la economía real y al bolsillo de la población.
El repunte estuvo impulsado por la intensificación de los ataques de Irán contra buques en el estrecho de Ormuz y por la ofensiva de los rebeldes hutíes de Yemen contra Arabia Saudí. Según la Organización Marítima Internacional (OMI), solo esta semana se han registrado nueve ataques en aguas de Oriente Medio, con el estrecho de Ormuz concentrando buena parte de los incidentes y elevando la preocupación por la seguridad del tráfico marítimo.
En ese contexto, el barril de brent para entrega en diciembre también subió 3.72 %, hasta 109.86 dólares, en el mercado de futuros de Londres. El nuevo salto del crudo refuerza la necesidad de seguimiento sobre cómo una crisis externa termina presionando precios clave, en contraste con cualquier discurso de estabilidad que no tome en cuenta el costo social de estas alzas.
